28° período de sesiones

13 a 31 de enero de 2003

Tema 7 del programa provisional

Aplicación del artículo 22 de la Convención sobre la eliminación

de todas las formas de discriminación contra la mujer

Informes presentados por organismos especializados de las Naciones Unidas sobre la aplicación de la Convención en sus ámbitos de competencia

Nota del Secretario General

Adición

Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación

En nombre del Comité, el 18 de septiembre de 2002 la Secretaría pidió a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) que presentara al Comité un informe con la información que le hubieran facilitado los Estados acerca de la aplicación del artículo 11 y los artículos conexos de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer, a fin de complementar la información contenida en los informes de los Estados partes en la Convención que se examinarían en el 28° período de sesiones del Comité.

El Comité también pidió información sobre las actividades, las decisiones y los programas de la FAO dirigidos a promover la aplicación del artículo 11 y los artículos conexos de la Convención.

El informe adjunto se presenta en atención a la petición del Comité.

AnexoInforme preparado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación para el 28° período de sesiones del Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer

Kenya

De acuerdo con las estadísticas de la FAO, se estima que en el año 2000 Kenya tenía 30.669 millones de habitantes, de los cuales el 67% vivía en zonas rurales.

También se estima que en el año 2000 el 51,5% de la población era económicamente activa y que el 75,4% de esta cifra trabajaba en el sector agrícola. Las mujeres representaban el 47% de la población económicamente activa y el 49,5% de este porcentaje trabajaba en la agricultura.

En general el año 2000 fue un año muy difícil para Kenya. La grave sequía que se había producido en 1999 siguió afectando a grandes extensiones del país, la economía se redujo, el apoyo presupuestario del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial no pasó del primer tramo, la sucesión presidencial dominó el debate político y la crisis del virus de inmunodeficiencia humana/síndrome de inmunodeficiencia adquirida (VIH/SIDA) continuó empeorando. La mayor parte de las noticias sobre Kenya, en el país y fuera de él, fueron malas noticias. Las únicas perspectivas prometedoras fueron las ideas innovadoras con que se respondió a las crisis en vez de mejoras generalizadas. Apenas hubo indicios de recuperación ni de nuevas orientaciones políticas que pudieran invertir la situación.

La sequía continuó dominando el sector. Durante el período se organizaron operaciones de emergencia hasta febrero de 2002 y se repartieron 254.000 toneladas métricas de alimentos entre 3,1 millones de personas. Sólo se cosecharon 2,3 millones de toneladas métricas de maíz, en comparación con el promedio de 3 millones de toneladas cosechadas durante años. Siguió disminuyendo la producción de café, que ahora no es más que la mitad de la producción máxima. El valor de las exportaciones de té se redujo con arreglo al precio mundial, pero el valor de los productos hortícolas aumentó considerablemente.

Programa de la FAO

El Programa de la FAO en Kenya se orientó alrededor de dos temas relacionados con hechos positivos: a) la expansión de las escuelas rurales de agricultores del Programa Especial para la Seguridad Alimentaria, con objeto de mejorar la producción y aumentar los ingresos de los agricultores con mejores opciones tecnológicas; y b) la aplicación de una política de seguridad alimentaria e información sobre ella, la gestión de la sequía y las respuestas de emergencia.

La FAO ejecutó un proyecto para ayudar a grupos de mujeres de la provincia central a producir más productos hortícolas para la exportación. El proyecto de las escuelas rurales de agricultores financiado por el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola que se ejecuta en la región occidental de Kenya continuó ampliándose gracias al efecto multiplicador de las escuelas rurales dirigidas por agricultores, escuelas que utilizan a sus graduados para facilitar la labor de nuevos grupos. Con ese proyecto se financian 104 escuelas rurales para la estación agrícola actual; 62 de esas escuelas están dirigidas por agricultores y otras 58 por trabajadores de divulgación agrícola. En las ceremonias de graduación de las escuelas rurales de agricultores que tuvieron lugar el año 2001 se reconoció el trabajo de más de 3.800 agricultores que habían participado en el proyecto en la región occidental de Kenya.

El éxito del programa se debe claramente al personal del Ministerio de Agricultura, en particular a nivel de distrito y niveles inferiores. Un nuevo suceso que ocurrió durante el año fue el establecimiento de una red de graduados de las escuelas rurales de agricultores, red que brinda una oportunidad excepcional para las actividades de divulgación y las actividades colectivas. La eficacia del programa se debe al apoyo de los grupos de agricultores establecidos, en particular los de mujeres, que ayudan a los agricultores a responsabilizarse por los recursos del programa y a utilizar los servicios de los sistemas de divulgación e investigación agrícola. Esta combinación ha inculcado a los agricultores y a los trabajadores de divulgación agrícola un alto grado de responsabilidad y les ha motivado a dedicarse con mayor ahínco a investigar y ensayar nuevos métodos de producción y comercialización. El sistema que se aplicaba antes ya tenía los elementos positivos del programa (los resultados de las investigaciones, el personal de divulgación agrícola y los grupos de agricultores organizados), pero los buenos resultados del programa se deben a que esos elementos se han combinado para lograr el objetivo común de fomentar la seguridad alimentaria y mejorar los medios de vida. Su eficacia también se debe a la mayor voluntad que el Gobierno ha demostrado en el curso del año de experimentar con la participación de la comunidad en la administración de los recursos públicos y descentralizar las responsabilidades del programa a los distritos.

Cuando es posible, las operaciones de emergencia de la FAO en Kenya se llevan a cabo en las comunidades mediante comités de socorro. Los miembros de esos comités son predominantemente mujeres y, a menudo, también sus presidentes. Puesto que las mujeres son las que se ocupan de la producción agrícola, en general son ellas las que participan (se interesan) en los programas de distribución de semillas. La Dirección de Operaciones de Emergencia y Rehabilitación de la FAO ha cooperado estrechamente con el servicio de divulgación agrícola, y muchos de los trabajadores de divulgación agrícola son mujeres. Además, las mujeres se dedican al intercambio de semillas y la FAO ha promovido el papel de las comerciantes locales con la compra local de semillas.

Proyecto Dimitra: Las mujeres rurales y el desarrollo

Dimitra, un proyecto de información y comunicación que la FAO ejecuta desde 1998, reúne información sobre proyectos relativos a las mujeres rurales, la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible. El proyecto procura difundir las contribuciones de las mujeres rurales al desarrollo a través de los medios tradicionales de comunicación y las nuevas tecnologías de la información. Dimitra también procura crear conciencia sobre las cuestiones de género entre los agentes de desarrollo y promover el intercambio y la difusión de información. La base de datos de Dimitra (www.fao.org/sd/dimitra) tiene 11 organizaciones de Kenya que han participado en 49 proyectos. La Red de Acción en pro de los Bosques, basada en Kenya, es un centro de coordinación de Dimitra para Etiopía, Kenya, Malawi, Mozambique, la República Unida de Tanzanía y Uganda.

El Salvador

La República de El Salvador se encuentra ubicada en Centroamérica, tiene una superficie de 21.040 km2, su capital es la ciudad de San Salvador y posee una población estimada para el año 2000 de 6.278.000 habitantes (Fuente FAOSTAT) con un 51% de mujeres y un 49% de hombres.

Cerca del 54% de la población vive en zonas rurales y más del 80% de los productores agrícolas cultiva campos de menos de 3 hectáreas. Sus índices sociales están dentro de los peores de América Latina y el producto nacional bruto per cápita para 1998 fue de 1.850 dólares. Sin embargo, en el Informe sobre el Desarrollo Humano (2000) del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo se indica claramente una desigualdad geográfica en términos socioeconómicos según los índices de desarrollo humano en las zonas metropolitanas y en las zonas rurales más atrasadas (18:1).

Según las estadísticas de la FAO correspondientes al año 2000, el 29% de la población activa trabaja en el sector de la agricultura, con un 8% de mujeres y un 92% de hombres. Sin embargo, debido a problemas financieros del Gobierno para ejecutar el censo, la FAO no ha podido apoyar la formulación del cuarto censo nacional agropecuario, que podría revelar porcentajes diversos.

A pesar de que la agricultura casi no registró crecimiento alguno entre 1997 y 1999, sigue siendo importante en lo que se refiere a empleo y valor agregado. El sector aún emplea casi una cuarta parte de la fuerza laboral, provee una tercera parte de los ingresos de exportaciones y suple cerca del 70% de las necesidades alimenticias nacionales. Los cuatro cultivos principales son el maíz, los frijoles, el arroz y el sorgo, y los principales cultivos de exportación son el café y el azúcar. La agricultura es un sector preocupante, ya que el país ha sido incapaz de atender la demanda interna de granos básicos en los últimos años. Las importaciones a bajos precios contribuyen a la falta de interés por parte de la comunidad financiera a invertir en el sector; además, las políticas de gobierno se han enfocado cada vez más en los temas del sector urbano, reconociendo de manera tácita, que la agricultura está destinada a jugar un papel menor en el futuro del país.

Acciones de la FAO

Las acciones de la FAO en la región de América Latina y el Caribe se inscriben dentro de las esferas estratégicas y necesidades identificadas como prioritarias para el avance de la mujer y forman parte del plan de acción de la FAO para la mujer rural. Se orientan a promover cambios institucionales en el diseño de las políticas y estrategias de desarrollo, que permitan a los Estados dar respuesta a las demandas diferenciadas de hombres y mujeres como eje central de las estrategias de desarrollo.

El programa de la FAO en el país cuenta con el proyecto “Agricultura sostenible en las laderas – fase II” y dos proyectos de “Asistencia de emergencia para pequeños agricultores afectados por el terremoto y por la sequía”. Estos proyectos fueron aprobados en 2001-2002 con el objeto de asistir al Ministerio de Agricultura y Ganadería en la reinserción de 10.000 familias agricultoras en la actividad productiva, dotándolas de paquetes de insumos agrícolas indispensables para sembrar en 2001 y 2002. Las mujeres jefes de hogar están entre los beneficiarios más vulnerables.

Además, el programa cuenta con proyectos de alcance limitado como los proyectos TeleFood (www.fao.org/food), “Fortalecimiento de los sistemas de producción de carne y huevo en granjas avícolas familiares en las laderas y “Fomento de las crianzas de pequeñas especies animales no tradicionales”, así como actividades en el ámbito de la nutrición mediante una carta de acuerdo firmada entre la FAO y Project Concern International.